viernes, 8 de abril de 2016

Presencia literaria: Elvira Lindo

Es decepcionante tener que prejuzgar a las presencias literarias que nos honran con su visita y estimar, a bote pronto, cuánto público asistirá a oírlas. Si es un nombre es poco sonado, una sala corriente, con pocos asientos pero buena acústica. De lo contrario, la mayor de las salas. Se equivocaron esta vez, el de Elvira Lindo era un nombre gritado a los cuatro vientos, una autora con bastante "tirón mediático". Cualquier persona en España sabe quién es Manolito Gafotas, no cabe duda.

Tal y como nos habían comunicado habíamos de llegar un poco antes del comienzo de la conferencia, así lo hicimos. Pudimos acomodarnos en una sala acogedora pero que no sería la definitiva. Lo supimos desde el primer momento: los asientos eran insuficientes. Todo estaba dispuesto; el hombre del pañuelo había ya colocado la cámara para que inmortalizara el momento, cuando una voz dio la orden de que esa sala debía ser abandonada: el cupo no era suficiente.

Nos alojamos finalmente en otra estancia, también cómoda, aunque algo más inhóspita y esta vez no estábamos tan cerca como deseábamos. De repente, muchísimas personas entraron a la sala como si de un asunto de vida o muerte se tratara. Fue una lucha por conseguir asiento, las cabezas, femeninas casi todas, buscaban asientos libres que les permitiera reposar el café de la merienda a la vez que escuchaban a la esposa de Antonio Muñoz Molina. Desafortunadamente el público no cabía, mas de una veintena de personas seguiría la charla de pie.


Eran ya las siete de la tarde, la hora prevista para el arranque del acto y la autora no estaba. Fue seis minutos más tarde cuando aparece Elvira Lindo. Por fin da comienzo. Todo tan normativo como se esperaba, el protocolo en perfecta puesta en escena. El moderador, tras haber presentado a la autora y a sí mismo, da las mil gracias pertinentes antes de comenzar con la entrevista.


El moderador y su tono monótono conocían a Elvira previamente, y casualmente su editora se encontraba también en la sala donde la creadora del personaje más destacado de Carabanchel Alto hablaba de su nuevo libro. Podría haber enfocado la conferencia como un recorrido por su trayectoria como escritora, no obstante no fue así. Estaba claro que Elvira Lindo venía a presentar su nuevo libro al que, por cierto, nadie dio nombre en ningún momento de la conferencia. Simpática y extrovertida, contaba anécdotas y aprovechaba cada segundo para ganarse al público. Un placer haberla oído. 

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