El
artículo de Juan José Millás es una crítica a los recortes económicos
practicados por el actual gobierno en la sociedad española en general, y de
forma específica, a los recortes efectuados en cultura. Como dice el autor
quizás los recortes efectuados en la formación humanística, y en general en
cultura, no sean el origen de nuestras carencias educativas, sino su
consecuencia Si estuviéramos inmersos en una sociedad en la que la formación
cultural rozara los niveles de excelencia, los recortes en cultura, no nos
habrían influido a la hora de priorizar, qué consumir primero, si cultura o
cualquier otro bien alternativo.
La
cultura es fundamental para el desarrollo de una sociedad. Las sociedades menos
desarrolladas culturalmente, son sociedades menos libres, son sociedades más
fáciles de manejar, son sociedades que no pueden o le es más difícil revelarse
ante el sistema.
Ahora bien, yo me
pregunto, ¿se puede considerar el acceso a la cultura como un bien de consumo? Lamentablemente pienso que sí, y digo lamentablemente porque debido a la
situación económica actual, gran parte de nuestra sociedad necesita priorizar
sus gastos, anteponiendo necesidades básicas, e incluso primarias, a otras, que
en este caso podría ser la cultura. Si la situación económica de las familias
alcanzara unos niveles tales como para no tener que priorizar en determinados
bienes de consumo, incluido la cultura, seguro que estaríamos ante una sociedad
a la que le sería mucho más fácil el acceso a la cultura, y como consecuencia
de ello tendríamos una sociedad con una mayor formación, dando lugar al
desarrollo de múltiples posibilidades. En definitiva los beneficios de una
inversión en cultura no pueden medirse únicamente en función de la rentabilidad
económica.
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